sábado, 2 de abril de 2011

A-h,

No puedes hundirte porque tienes un pié ahí arriba.
Bueno, tan arriba no que igual te caes, pero en un sitio lo suficientemente seguro como para que no te la osties.
Y eso es lo que hay.
Que aunque quieras no te caes.
En eso consiste ser adulto, en querer encapricharte y no hacerlo.
Pero que nadie se lo tome como un logro personal e, que no estoy hablando del autocontrol ni nada. Simplemente, es que ya no te sale, te la resbala tanto todo que puedes continuar ahí arriba, encaramado cual gallo, sin que el temporal más fuerte te tuerza ni el flequillo.
Qué pose, qué compostura señores! qué sangre fría.... qué sangre fría ni que poyas. Este sería un buen candidate para mi empresa, no  lo ves? inmutable!
Pues eso, inmutable, insensible e intratable. in-soñador y fundamentalmente IN-necesario.
Que eso es lo que digo.
Que cuidadito con como creces, que para convertirte en uno más de ellos, mejor te quedas en el camino.

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